martes, 10 de abril de 2018

Intervención en Junta General Ordinaria Accionistas 2018

           Buenos días Sr. Presidente, Señora y Señores Consejeros, Señoras y Señores accionistas:
            Soy José Antonio Muñoz, Secretario General de SATE-Bankia y en virtud de las delegaciones de voto cedidas por los trabajadores me dirijo a Ustedes.
            Nos ocupa y nos preocupa la evolución de nuestra empresa, Bankia, pero como sindicato no podemos dejar de priorizar nuestra visión sobre la realidad de los trabajadores en esta empresa. Es la única ocasión que disponemos para trasladar personalmente nuestros comentarios, tanto a usted como Presidente como a su equipo más directo.
          En nuestra intervención de la pasada Junta Extraordinaria de Accionistas solicitábamos especial interés por su parte en dos cuestiones para nosotros fundamentales:

  • La Justicia Laboral entendida como “igual salario a igual trabajo”. No se trata de hacer de Robin Hood y quitarles a unos para dárselo a los otros, se trata de tener voluntad de solucionarlo en virtud a diferentes hitos: aumento tipos de interés, beneficios, mejora de ratios, etc... No vemos avances ni voluntad y sigue existiendo una importante discriminación salarial según la Caja de Origen.
  • Y la otra, nuestra petición que los paganos de esta operación no fueran los trabajadores, por ahora somos los únicos que soportamos los problemas que las prisas están generando. Repetimos, las prisas, y no los magníficos profesionales de Servicios Centrales y Oficinas, son las que generan las colas, cajeros que no van, internet que se colapsa, clientes indignados, frustrados e insatisfechos a los que cuesta retener y convencer de las bondades de la fusión. Da la sensación de una presión, autoimpuesta por la empresa, innecesaria en plazos y formas. Ni se valora ni se compensa todo el esfuerzo que estos compañeros están realizando, y además aderezado con cuestiones tan cicateras como que los formadores desplazados de toda España para ayudar, únicamente perciban media dieta, no parece un trato merecido parece más un chiste o comes o cenas.

            Tenemos en nuestras manos el más claro medidor de la situación de los trabajadores en esta empresa, cientos de solicitudes de compañeros que quieren irse, más de un 25% por encima de los 2.000 fijados por el ERE. Compañeros que ya no quieren aguantar esas medias jornadas de trabajo de 8 a 20 horas, esa presión innecesaria y desmedida como si todo se acabara mañana, y luego para ver que lo único que sirve es la democracia de Mery, para ustedes la Meritocracia.
            Pero todo esto tiene solución, es cuestión de bajar a la arena, de ver los problemas in-situ, que en la reuniones toda discrepancia no sea considerada como no estar alineado con el proyecto o no tener la actitud, a excepción de esas preguntas que la respuesta siempre empieza con me alegro que me haga esta pregunta.
         No puede ser que en muchas ocasiones sus iconos de Meritocracia más pura coincidan con perfiles de personajes egoístas, egocéntricos, que son especialistas en vender el trabajo que hacen los demás, como propio.
            Por el bien de todos esperamos que esa visión antigua y obsoleta de gestionar los recursos, de paso a una empresa moderna donde se pueda conciliar, donde no se discrimine por procedencia de una Caja u otra, donde tengamos un Consejo paritario o de mayoría femenina, donde se ascienda por la valía por la capacidad de generar negocio y tantas otras cuestiones objetivas para todos.
          ¡ No basta con tener protocolos que quedan muy éticos y estéticos de cara al exterior, si luego no se cumplen !