viernes, 30 de enero de 2015

Bankia, tenemos un problema

Nueva sistemática comercial o como intentan que haya más de una cosa prioritaria

Algo falla si Epi y Blas son capaces de explicárselo a niños pequeños de primaria y, directivos curtidos en mil batallas, no son capaces de entenderlo. Negocio no puede pedir una prioridad, el Territorial otra, el Zona otra, y así sucesivamente. CUANDO HAY MAS DE UNA COSA PRIORITARIA TODO DEJA DE SER UNA PRIORIDAD.


Hay un programa en una cadena de televisión llamado "El jefe infiltrado". En él un jefe disfrazado, baja a galeras a ver cómo, cuándo y porqué las cosas suceden en su empresa. Dejando cuestiones morales aparte, como por ejemplo, que tu jefe te espíe sin derecho a réplica y cuestiones del show business, como que vayan los jefes regalando dinero cuáles Reyes Magos, supone un ejercicio interesante para comprobar lo desconectados que llegan a estar los jefes de la realidad del día a día.

Una de las mayores empresas de distribución de este país tenía la política en la que todos los altos mandos de la empresa cada tres o cuatro años se pasaban un mes en una tienda, a aprender de lo que comían.

¿Qué pasaría si nuestro querido líder se disfrazase y fuese a una oficina a comprobar el trabajo de sus empleados? Pues vamos a hacer una lista.

  1. Se encontraría con un sistema informático pésimo, que no valida cosas tan básicas como el DNI en un reintegro
  2. Se encontraría con unas tareas administrativas que consumen mucho de nuestro tiempo, siendo algunas de ellas inútiles y/o repetitivas
  3. Se encontraría con el mal dimensionamiento de las plantillas que provoca la sobrecarga de trabajo y la extensión horaria
  4. Se encontraría con unos Zonas y Territoriales que debieron aprender buenos modos en una fábrica de Ford... del siglo XIX.
  5. Se encontraría con que debería hacer tareas para los que no está preparado ni nombrado oficialmente y por las que no le pagarían de acuerdo con la responsabilidad adquirida
  6. Se encontraría con que además de tener que acudir a reuniones fuera del horario de trabajo, tendría que costearse el aparcamiento y el kilometraje, ya que el presupuesto de la oficina para esto se acaba a la tercera reunión.
Finalmente, y hemos querido separarlo para darle la importancia que tiene, se encontraría con una plantilla que vive atemorizada ante la posibilidad de perder su empleo porque a un cacique, perdón, queríamos decir Territorial, se le puedan cruzar los cables. O atemorizada a que a ese mismo cacique, perdón de nuevo... es la costumbre, decida castigarte con un traslado a 49,999999999999 kilómetros.

Como logro, o mejor, "ogro" del mes, nos gustaría felicitar al Territorial que, prescindiendo de toda educación, comienza la reunión con esta gran frase motivadora “ya no tengo más paciencia con vosotros, me importa un bledo la calidad[...]” esta frase ligada a otra que pronunció en su arenga para propiciar que sus empleados se coman el mercado, “en seis meses, el 30% de vosotros ya no estaréis aquí” son merecedoras de que alguien nos explique el Código Ético de este señor y de la Entidad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los mensajes deben de ser adecuados y educados. Por esta razón, existe una moderación previa a la publicación de los mismos y no se aceptarán los que contengan palabras malsonantes o que insulten o denigren a personas.