jueves, 27 de junio de 2013

REFLEXIONEMOS

Todavía no hemos digerido las bajas forzosas, y esperando que el resultado de las demandas presentadas por los compañeros despedidos nos aclaren cómo han sido designados, seguimos preguntándonos cuál fue el motivo de no comunicarlo anticipadamente para que cada cual valorase si pedía la baja voluntaria o no, según los estudios realizados se desprendía que cualquiera de nosotros podríamos estar afectados, todo dependía en qué zona estés y que puesto desempeñes.

Desde el director, al territorial, pasando por los zonas y técnicos de RRHH, la respuesta era siempre la misma: “Todo viene impuesto”, y las entrevistas realizadas no tenían nada que ver con el ERE, digamos que las bajas forzosas estaban presupuestadas.

En las comisiones de seguimiento argumentan lo contrario, que todo se ha realizado con estudios rigurosos de los informes de los individuos antes mencionados.

SOMOS ¿LOS MEJORES?

Al menos eso es lo que nos venden para seguir presionándonos, pero como si de un “kleenex” se tratara, en cualquier momento dejamos de ser los mejores para ir a la “papelera”…. a la calle. Solo hay que ver la relación de los despedidos.

Mientras la presión continúa de 8 a 20 horas, sin mencionar las presiones que diariamente soportamos de los clientes. (preferentes, acciones, obligaciones, arbitraje, etc.)

Todas estas presiones, aunque no seamos conscientes de ello (nos han vendido que somos los mejores), son nuestra espada de Damocles ante una auditoria.

Estas presiones, y en especial las de nuestros superiores, nos hacen entrar en una dinámica que nos distorsiona la realidad del trabajo cotidiano que realizamos. Tenemos que vender, cubrir presupuestos, etc…, pero luego la realidad es otra. Ni tus superiores inmediatos, ni los que hay hasta llegar a RRHH van a tener en cuenta la realidad. Cada uno mira hacia una parte, y nadie te mira a ti, en ese momento eres el “KLEENEX” que ha cometido errores.

LOS ERRORES AQUÍ SE PAGAN

Independientemente del tipo de error que se haya cometido y aunque no haya habido perjuicio económico alguno para Bankia, ni para clientes, ni intencionalidad por tu parte, has cometido un error, has actuado mal y lo tienes que pagar. Es lo más parecido a las batidas de caza. Hay que hacer sangre como sea y a costa de quien sea, y si no te haces con el zorro hay que buscar una víctima, aunque sea un cordero. Recordar el protocolo elegido para los despidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los mensajes deben de ser adecuados y educados. Por esta razón, existe una moderación previa a la publicación de los mismos y no se aceptarán los que contengan palabras malsonantes o que insulten o denigren a personas.