martes, 29 de mayo de 2012

BANKIA Y LOS EMPLEADOS: NECESITAMOS SOLUCIONES, PEDIMOS RESPONSABILIDADES


Asistimos ahora al momento más difícil del sector financiero y, sin duda, el más complicado que hemos vivido los empleados de  Bankia.

Hace ahora un año que se preparaba la salida a Bolsa de Bankia y los empleados fuimos informados que los títulos salían con un valor de 3,75 euros y un descuento sobre el valor en libros del 60%, lo que suponía una revalorización teórica  a medio plazo superior al 25%.

Con esta información, recibida de los directivos, auditada y confirmada por Deloitte y  controlada por el Banco de España, los empleados suscribimos  las acciones y convencimos a los clientes para que también lo hicieran.  De este modo, fuimos muchos los que nos convertimos en Bankeros,  unos por creer en el nuevo proyecto fiándonos de lo que nos decían nuestros directivos y otros, clientes pequeños ahorradores, por la confianza que les inspirábamos los empleados. A este grupo se  han unido,  animados por nosotros mismos siguiendo las directrices de la dirección, las víctimas de las preferentes que optaron por suscribir las acciones de Bankia en pleno declive de la cotización.

Ahora nos encontramos con un valor de 1,30 por acción y vemos como nuestra inversión, junto con la de los clientes que confiaron en nosotros,  ha perdido casi dos tercios.

Si uno juega a la Bolsa conscientemente, gana o pierde, y la responsabilidad es suya, pero si uno es ahorrador y lo convierten en Bankero con datos que se demuestran falsos, hay que pedir responsabilidades.

La política y sus hijos, los políticos, son culpables y deben purgar sus culpas. Las decisiones, aunque se aprueban en los distintos consejos de administración, van avaladas por los distintos comités, con las comprobaciones legales pertinentes. La capacidad de los consejos para comprobar la exactitud de los informes que se presentan es bastante limitada, confiando plenamente con los profesionales que los presentan. Curiosa y casualmente, estos responsables han salido de sus cajas de origen como almas a las que persigue el diablo, pero por supuesto con los bolsillos bien llenos, y en esa dirección hay que buscar.

Tanto la sociedad, como los clientes y sobre todo los accionistas, etc., exigen responsabilidades, y por su puesto desde SATEtambién, porque como partícipes en los órganos de gobierno, nos sentimos engañados y manipulados en numerosas de esas decisiones que ésos técnicos nos indujeron a tomar. Todo ello teniendo en cuenta el valor testimonial de la representación de los trabajadores. (Entorno al 10%)

Y todos sabemos que:

·         Deloitte que audita las cuentas de Bankia y manifiesta que las mismas aportaciones no dinerarias que valoró en julio del año pasado valen hoy 3.500 millones de euros menos.
·         El supervisor/los supervisores, que hicieron la vista gorda ante el crecimiento desmesurado de las cajas basado en el ladrillo.
·         Un gobierno soberbio que nos aseguraba tener el mejor sistema financiero mundial sin reconocer la crisis hasta que ésta nos pasó por encima, mientras que en otros países europeos ya se estaban dando ayuda.
·         Los responsables políticos y financieros que promovieron una política de fusiones que ha supuesto un salto al vacío.
·         Y los altos directivos de las siete cajas, que con su ambición desmesurada y utilizando las herramientas que ponían a su disposición las autoridades monetarias irresponsables, llevaron a un crecimiento desproporcionado de las entidades en relación con sus recursos propios.

Por eso, hay que buscar soluciones, pero también hay que pedir responsabilidades.

Tenemos muchos problemas que se tienen que afrontar lo antes posible:

-                    Un pacto laboral que aclare las condiciones laborales de los empleados
-                    Convencer a los accionistas y clientes que  Bankia tiene futuro.
-                    Demostrar que todos los clientes son iguales con independencia de su caja de origen. La solución de las preferentes no puede ser distinta  en distintos ámbitos de Bankia, ya que su contratación fue en todos los casos como algo seguro y de renta fija.

En cuanto a la gestión de Bankia  habrá que buscar la RECUPERACIÓN del valor de la acción impidiendo que la entrada del Estado suponga una rebaja mayor del valor de los títulos; CONTROLAR  la gestión interna retributiva evitando los contratos blindados y los sueldos escandalosos, ligando las retribuciones del equipo directivo a los resultados y a la evolución del valor de la acción.

La tensión en las oficinas debe disminuir. El cliente ha pasado de tener al trabajador como un amigo, alguien en el que confiaba, a percibirlo como un enemigo, alguien que le ha engañado y del que difícilmente se volverá a fiar. Esta actitud solo se puede modificar con decisiones que tengan un impacto con repercusión social y comercial.

A nivel social y comercial habrá que:

·  EXIGIR EL MANTENIMIENTO DE LAS OBRAS SOCIALES como un beneficio para impositores, clientes y sociedad en general, mediante una valoración ajustada de la participación en el Banco.
·  Evitar desahucios
·  Compensar las pérdidas por la transformación en acciones de las preferentes (abonar el 25% restante de una vez y en efectivo)
·  Transmitir al accionista el valor añadido de serlo, aunque en estos momentos pierda dinero, con un trato preferencial y tangible. (beneficios en operaciones de activo y pasivo)

Puede ser que, para algunos, no sea el momento de depurar responsabilidades, pero por desgracia, como siempre, las únicas que se depuran son la de los trabajadores, las que, además, están exentas de indemnizaciones millonarias, por lo que desde SATE pedimos el mismo trato para todos y que haciendo un ejercicio de limpieza y honestidad, a todos aquellos que se han ido deprisa y corriendo que se las exijan y paguen por ellas.

A nivel jurídico, ejercer las acciones legales correspondientes civiles y, en su caso, penales contra los auditores y los responsables del Banco de España, así como los posibles delitos societarios  de los ejecutivos de las cajas no sólo por la gestión realizada sino por abuso de su posición para beneficiarse  de contratos blindados y jubilaciones desproporcionadas.

EL AMBIENTE LABORAL DE MAL EN PEOR

Todos somos conscientes de que estamos en momentos difíciles, pero el tiempo apremia, y en las oficinas están al límite y no pueden más. En las bajas laborales se debe notar, SATE en las visitas ha observado numerosas bajas por depresión. Se utiliza constantemente la “habitación del pánico” (antes archivo), que usan los empleados para gritar y llorar cuando no pueden resistir más. Bankia cuenta con una infantería de lujo, prueba de ello es que pese a los elementos adversos, tanto internos como externos, su labor está ahí y su compromiso, esfuerzo y dedicación no tienen comparación dentro del sector.

Desde hace casi dos años, en que se anunció el SIP, el colaborador interno, el empleado de a pie, parece que está abandonado. Si analizamos las fechas se ha ido parcheando por todos los sitios, dejando una gran brecha, sin resultado alguno en lo relativo al apartado de personal. Es difícil el homogeneizar las condiciones de siete entidades distintas pero, con más de un año de tiempo se debería haber logrado.

Todos somos responsables de la situación actual y cada uno en la medida de sus responsabilidades. Los empleados nos dedicamos a cumplir las directrices ideadas por nuestros gestores, acertadamente en ocasiones y, como estamos comprobando en la actualidad, muy desacertadas la mayoría de las veces, pero los empleados no somos responsables de:

ü     De la decisión de integrar a la 7 cajas en la entidad financiera actual, con sus correspondientes valoraciones, due dilligence, etc.

ü     De la decisión de realizar la oferta pública de suscripción de acciones de Bankia, pese a que nuestro capital principal no llegaba a los establecidos por la normativa financiera. Decisión ésta que contó con el visto bueno del Banco de España,  Ministerio de Economía y aprobada por la CNMV.

ü     De la decisión de convertir las Participaciones Preferentes en acciones, pese a la información del ejercicio 2011 y a que los auditores estaban ya realizando sus trabajos. Además, esta conversión no se hizo en todas las Cajas. Confiamos en que se trate de  igual  manera a todos los clientes.

En general los empleados se sienten abandonados. Este es el momento en que aquellos que presionaron para conseguir la colocación de la OPS de Bankia y la conversión de Participaciones Preferentes en acciones, apoyen a los empleados que encontrándose en la oficina, sufren el acoso y maltrato de los clientes.

 SATE-Bankia. Siempre cerca de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los mensajes deben de ser adecuados y educados. Por esta razón, existe una moderación previa a la publicación de los mismos y no se aceptarán los que contengan palabras malsonantes o que insulten o denigren a personas.