jueves, 23 de febrero de 2012

PASADO, PRESENTE Y… ¿FUTURO?


Desde que en 10-06-2010 se anunció el SIP de Bancaja con Caja Madrid y otras cinco entidades, los 
acontecimientos que cronológicamente han ido sucediendo, nos hacen pensar en el pasado y el futuro 
que nos espera, haciendo valer en ocasiones la frase, cualquier tiempo pasado fue mejor. 

Desde SATE como estamos a pie de calle nos llegan todos los comentarios y observamos que: 

  • El trato con los empleados ha  sufrido un deterioro severo. Como expresábamos en nuestra circular de 26-10-11 “Somos personas, no decimales”, y se ha agudizado más si cabe esta situación. 
  • Hay una descoordinación total. Ninguna de las direcciones comerciales de la zona este, tiene Director Comercial o de Negocio. En numerosas ocasiones no se sabe que hacer, donde consultar y quien va a resolver los problemas. 
  • Para cargar más el “carro”, ahora nos viene encima la implantación, que, aparte de tener que ir a trabajar un festivo en el puente de Semana Santa, no va a estar exenta de los lógicos problemas que se irán produciendo y que inevitablemente producirán situaciones atípicas. 
  • En cuanto a la formación no entendemos que cada empleado tenga que sufragar los desplazamientos y otros gastos como están anunciando. Con la comida se está dando una situación similar a los 80 céntimos del café de las Cortes ¿Cuándo tiempo hace que, los que plantean esto, han comido o pagado un menú por ese precio?  Es evidente que no estamos acostumbrados a esto. Antes no te  pagaban la comida, te invitaban a comer y, por supuesto, los gastos justificados de desplazamiento y parking se abonaban sin más. 
  • Si a todo lo anterior añadimos que en un plazo de diez días, hay que hablar con los clientes que contrataron preferentes, la situación en oficinas es realmente tensa e inaguantable.  Estamos llegando al punto de ser una profesión declarada de alto riesgo. Los clientes se enfrentan directamente al empleado, ya que es el interlocutor con el que siempre han tratado. En ocasiones se  han producido situaciones que han hecho peligrar la integridad física de los empleados, produciéndose incluso denuncias a los mismos.

Volvemos a repetir que todos somos conscientes, o por lo menos nosotros los empleados, de la actual situación económica, que tenemos que arrimar el hombro y realizar los sacrificios necesarios para superar esta situación. Pero lamentablemente  pretenden que seamos los empleados el chivo expiatorio de todo, recortándonos por todas partes, tanto en derechos adquiridos como futuros. En ocasiones se llega a la humillación tanto  profesional como personal, perdiéndose las formas más elementales en las relaciones humanas. 

La prensa económica y la general (que ya ganan a la prensa rosa) echan la culpa de la actual situación a los Bancos y a los Banqueros, pero al final parece ser que los que realmente lo vamos a pagar somos los “bancarios”.  

Con toda esta situación que estamos viviendo, no es de extrañar las numerosas consultas que recibimos en  SATE, como imaginamos en el resto de sindicatos, solicitando información por las bajas indemnizadas, de compañeros que tienen todavía recorrido profesional y que como respuesta, casi genérica, a nuestras reflexiones contestan: “esto es insoportable, no aguanto más”. 

Este malestar en la plantilla está creando un desánimo general, desilusión, una sensación de ir en un barco a la deriva y sin rumbo, con el perjuicio que estas sensaciones indirectamente afectan al negocio. 

Desde  SATE  estamos convencidos que la profesionalidad de los trabajadores, como en otras ocasiones,  está y estará por encima de todo esto, llegando a buen puerto sin tener que abandonar el barco. 

SATE, las soluciones cerca de ti. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los mensajes deben de ser adecuados y educados. Por esta razón, existe una moderación previa a la publicación de los mismos y no se aceptarán los que contengan palabras malsonantes o que insulten o denigren a personas.